Ante la alta probabilidad de ocurrencia del fenómeno de El Niño, la provincia de Jujuy intensificó su plan operativo preventivo con el objetivo de mitigar el impacto de eventos climáticos extremos. Las acciones son coordinadas por la Dirección Provincial de Recursos Hídricos y contemplan un seguimiento exhaustivo en diversas regiones del territorio para proteger a las poblaciones y a los sectores productivos.
Como parte central de la estrategia, las autoridades identificaron e intervinieron un total de 84 puntos considerados críticos en zonas vulnerables como los Valles, el Ramal y la Quebrada de Humahuaca. Asimismo, se amplió la red de monitoreo hidrometeorológico con 136 estaciones automáticas y se adaptó el sistema de canales de riego para que funcionen de manera complementaria como vías de escurrimiento pluvial ante lluvias intensas.
El plan también contempla un escenario dual y desafiante, ya que mientras se prevén tormentas severas y crecidas repentinas de ríos en gran parte del territorio, la región de la Puna enfrenta riesgos asociados a la escasez hídrica. Para atender esta dualidad, el gobierno provincial duplicó los equipos operativos en la zona puneña con el fin de garantizar reservas de agua y optimizar la infraestructura local.
Desde el área técnica remarcaron que la planificación anticipada y el despliegue territorial de equipos son fundamentales para lograr una respuesta inmediata ante cualquier emergencia. Con estas medidas preventivas, Jujuy busca minimizar los daños materiales y salvaguardar tanto a las comunidades locales como a su infraestructura productiva frente al nuevo ciclo climático.

