El presidente Javier Milei reforzó el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas y anunció un paquete de medidas que incluye mayores sanciones contra empresas que exploten recursos naturales en el archipiélago sin autorización nacional y más fondos para avanzar con una base naval en Tierra del Fuego. Las definiciones fueron realizadas durante una cadena nacional emitida este jueves.
El mandatario sostuvo que “las Malvinas son argentinas, por historia y por derecho” y advirtió sobre el avance del proyecto petrolero Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration. Según explicó, el Gobierno considera que la explotación de hidrocarburos en la zona constituye una amenaza para los intereses estratégicos argentinos y adelantó que utilizará herramientas diplomáticas, económicas, judiciales y legales para responder.
Sanciones y una nueva ley
Milei anticipó el envío urgente al Congreso de un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que buscará endurecer las penas previstas para compañías vinculadas a operaciones no autorizadas en Malvinas. Las sanciones también alcanzarían a proveedores y podrían impedir que las empresas involucradas contraten tanto con el sector público como con privados dentro del territorio argentino. El proyecto contempla además la creación de un Consejo de Seguridad Nacional para coordinar políticas entre Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía.
En paralelo, el Ejecutivo avanzará mediante un decreto para ampliar los recursos destinados al Ministerio de Defensa, con el objetivo prioritario de continuar la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y reforzar las capacidades de telecomunicaciones. Milei aseguró que la infraestructura apunta a fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur y su proyección estratégica hacia la Antártida.
El endurecimiento de la posición argentina se produce además después de que el presidente estadounidense Donald Trump planteara la posibilidad de revisar la histórica postura de Estados Unidos frente a la disputa de soberanía. Desde Reino Unido, en tanto, el Gobierno reiteró que su posición sobre las islas permanece sin cambios y volvió a defender el principio de autodeterminación de sus habitantes.

