El Gobierno del Reino Unido respondió este viernes al discurso de Javier Milei sobre las Islas Malvinas y rechazó el renovado planteo argentino de soberanía. Desde Londres remarcaron que su posición permanece sin cambios y aseguraron que continuarán respaldando el derecho de los habitantes del archipiélago a decidir su futuro.
“Nuestro compromiso es absoluto e inquebrantable”
Uno de los primeros en pronunciarse fue el secretario de Defensa británico, Wes Streeting, quien cuestionó directamente el mensaje del mandatario argentino. “La declaración de Milei de anoche nos dice más sobre la política interna de Argentina que sobre las Islas Malvinas”, señaló. Luego afirmó que “las Malvinas son británicas porque los habitantes de las Malvinas eligen ser británicos” y calificó el compromiso de Londres con el territorio como “absoluto e inquebrantable”.
También se manifestó el canciller británico Ed Miliband, quien aseguró que la postura del Reino Unido es “inquebrantable” y sostuvo que las islas continuarán bajo administración británica porque esa es, según expresó, la posición mayoritaria de sus habitantes. Además, afirmó que el derecho de los isleños a la autodeterminación es “primordial” y que Londres lo defenderá con firmeza.
Londres rechazó el argumento argentino
La respuesta británica se conoció horas después de que Milei afirmara por cadena nacional que los habitantes de las islas no poseen un derecho legítimo a la autodeterminación y que Argentina tiene derechos históricos y jurídicos sobre el territorio. El Presidente también sostuvo que existen “vientos de cambio” favorables al reclamo argentino, en referencia al escenario internacional y a recientes declaraciones de Donald Trump sobre la posición estadounidense frente a la disputa.
En su discurso, Milei anunció además un endurecimiento de las sanciones contra empresas vinculadas a la explotación de hidrocarburos en la zona de Malvinas, junto con un proyecto de ley para ampliar las herramientas legales frente a actividades que Argentina considera violatorias de su soberanía. La respuesta de Londres dejó en evidencia que, pese al nuevo escenario diplomático planteado por el Gobierno argentino, el Reino Unido no muestra por ahora señales de modificar su posición sobre el archipiélago.

