En su última jornada en Israel, el presidente Javier Milei se refirió por primera vez a la condena firme contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Durante una clase magistral de economía anarco-libertaria en la Universidad Hebrea de Jerusalén, Milei afirmó: “Al ser el primer presidente que no interfiere con la Justicia, los resultados están a la vista”. El mandatario aseguró que “la Justicia independiente hizo lo que tenía que hacer” y destacó que su gobierno cumple con la promesa de que “el que las hace, las paga”.
El mandatario también aludió a la decisión de la Corte Suprema, que esta semana dejó firme la condena por corrupción contra Fernández de Kirchner, con un escueto mensaje en redes sociales: “Justicia. Fin”. A ello sumó una posdata contra periodistas y dirigentes políticos, a quienes acusó de haber promovido versiones falsas sobre un supuesto pacto de impunidad con la exvicepresidenta.
Más tarde, Milei fue distinguido con el premio Génesis, conocido como el “Nobel Judío”, convirtiéndose en el primer jefe de Estado y no judío en recibirlo. La ceremonia, originalmente prevista en la Knesset, fue trasladada al Museo de la Tolerancia debido a la crisis política interna. Allí, fue elogiado por su “inequívoco apoyo” al Estado de Israel, especialmente durante la guerra en Gaza, y por su decisión de trasladar la embajada argentina a Jerusalén en 2025.
En un clima de ovación y aplausos, Milei agradeció el premio y ratificó su compromiso con “la batalla cultural contra los enemigos de la libertad”. Cerró su discurso con la frase “Am Israel Chai” y se despidió con su característico “¡Viva la libertad, carajo!”. Antes de viajar a Madrid, su próxima escala, firmará un memorándum conjunto con el primer ministro Benjamin Netanyahu sobre democracia, libertad y lucha contra el terrorismo.

