Javier Milei asumió la presidencia con un discurso en el que abordó los desafíos económicos que enfrenta el país y anticipó una situación inflacionaria complicada. El presidente pronosticó que la inflación podría situarse entre el 20% y el 40% mensual en los meses de diciembre a febrero, atribuyendo esta proyección a la gestión saliente y anunciando la necesidad de un ajuste que calificó como «duro».
«La inflación hoy ya mismo viaja entre el 20% y 40% mensual para los meses entre diciembre y febrero», declaró Milei, destacando la importancia de evitar situaciones de hiperinflación que puedan impactar negativamente en los índices de pobreza. Subrayó que, desde su perspectiva, el ajuste es inevitable y no hay alternativas viables.
El presidente vinculó la inflación con un déficit fiscal del 17% del PBI y una política monetaria que, según sus palabras, actúa con un rezago de entre 18 y 24 meses. Hizo referencia a eventos históricos como el Rodrigazo de 1975 para ilustrar posibles escenarios, advirtiendo sobre la importancia de abordar la situación con responsabilidad.
Milei también señaló la preocupación por la deuda de las Leliq, comparándola con la época de Raúl Alfonsín y expresando su inquietud sobre la posible cuadruplicación de la emisión de dinero, lo que podría resultar en una inflación del 15.000% anual, según sus cálculos.
En relación con el contexto actual, el presidente mencionó el aumento reciente en los precios de los combustibles y la creciente demanda en supermercados, indicando un inicio del proceso inflacionario. Anticipó desafíos en las tarifas y la brecha cambiaria, proyectando una devaluación inicial que podría llevar el tipo de cambio oficial a un piso de $650.
Milei reconoció que cualquier ajuste económico impactará en diversos sectores, pero destacó la importancia de lograr el equilibrio fiscal en 2024. Admitió que el ajuste afectará la actividad económica, el empleo, los salarios reales y la tasa de pobreza, actualmente alrededor del 40%.
El nuevo presidente también abordó posibles aumentos en diversos rubros como peajes, alquileres, servicios de telefonía, cable e internet, prepagas y colegios en el AMBA, aunque señaló que dependerá de la evolución de la situación económica.c

