Gerardo Morales, precandidato a presidente por la UCR, se alejó de la «corriente dolarizadora» durante su visita a la ciudad de Río Grande, Tierra del Fuego. En un encuentro con dirigentes del radicalismo local, el candidato advirtió que la dolarización es una ficción para engañar a la gente y que se necesitan 45.000 millones de dólares para llevarla a cabo. En su lugar, propuso un modelo exportador y la unificación del cambio como solución para la crisis económica del país.
Morales también habló de un plan macro para ordenar la macroeconomía y un plan de desarrollo que ponga en marcha la economía. Según él, el rumbo es salir de la lógica que presiona a los sectores productivos e ir a un modelo exportador. Además, el candidato instó a terminar con el estado paralelo que manejan las organizaciones sociales y a virar hacia un modelo que incentive el trabajo en un plazo de seis meses.
Acompañado por el candidato a gobernador de Tierra del Fuego por Juntos por el Cambio, Pablo Blanco; su compañero de fórmula, Federico Frigerio; la diputada provincial y presidenta de la UCR Tierra del Fuego, Liliana Martínez Allende; y Fernando Baccichetto, candidato a intendente de Río Grande; Morales discutió temas centrales como el régimen de promoción de inversiones de la provincia y la posibilidad de industrialización y generación de trabajo.
Morales hizo un llamado a no mirar siempre al centro del país y recordó que Argentina es un país rico que tiene mucho potencial en su interior. En este sentido, el candidato afirmó que hay una gran vocación de cambio en Tierra del Fuego y que hay que darle una oportunidad a un proyecto transformador para sacar adelante la provincia y contribuir al desarrollo del país.

