El Gobierno nacional decidió relegar temporalmente la reforma electoral para concentrar sus negociaciones políticas en un paquete de medidas económicas que considera prioritarias para el segundo semestre. En la Casa Rosada reconocen que todavía no existe un acuerdo suficiente para definir el futuro de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Las iniciativas que busca impulsar el Gobierno
Entre los principales proyectos aparecen la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, modificaciones a la Ley de Inocencia Fiscal, cambios en el régimen de Zona Fría y un mecanismo para limitar el gasto público cuando se agoten las partidas previstas en el Presupuesto. También figuran el denominado super-RIGI, la Ley Hojarasca y nuevas desregulaciones para los mercados inmobiliario y de capitales.
Para avanzar con estas iniciativas, el oficialismo busca garantizar el respaldo de al menos 13 gobernadores, debido a que no cuenta con mayorías propias en el Congreso. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, profundizarán las conversaciones con los mandatarios provinciales para construir acuerdos legislativos.
El futuro de las elecciones primarias
Aunque perdió protagonismo dentro de la agenda inmediata, la discusión sobre las PASO continúa abierta. Entre las alternativas analizadas se encuentran volver a suspenderlas, transformarlas en optativas o permitir listas colectoras, una propuesta que podría facilitar un acuerdo con los partidos aliados y los gobernadores.
El Ejecutivo pretende acelerar el tratamiento de sus reformas antes del 15 de septiembre, fecha límite para enviar el proyecto de Presupuesto al Congreso. La discusión por la distribución de fondos y la cercanía del año electoral podrían tensar las alianzas parlamentarias y dificultar la aprobación de nuevas leyes durante los últimos meses de 2026.

