Netflix avanza con nuevas medidas sobre las cuentas compartidas y comenzó a exigir un correo electrónico diferente para cada perfil adulto. El cambio se puso en marcha de manera progresiva a nivel global desde el 15 de junio y ya alcanza a usuarios argentinos, profundizando la estrategia de la plataforma para controlar el acceso al servicio.
Hasta ahora, los integrantes de una cuenta podían utilizar el correo y la contraseña del titular para ingresar y luego elegir su perfil. Con el nuevo sistema, cada perfil secundario podrá quedar vinculado a una dirección de email única y acceder mediante un código de inicio de sesión enviado a ese correo. La dirección utilizada no puede estar asociada previamente a otra cuenta o perfil de Netflix.
Desde la compañía sostienen que la modificación busca simplificar el acceso desde celulares, televisores y otros dispositivos, además de facilitar la recuperación y personalizar las comunicaciones. La medida no se aplica a los perfiles infantiles, que no pueden incorporar una dirección de correo propia, y los usuarios todavía pueden cambiar entre perfiles una vez dentro de la plataforma.
La actualización se suma a las restricciones que Netflix implementó en los últimos años contra el intercambio de contraseñas fuera del domicilio principal. La política oficial establece que una cuenta no puede compartirse con personas ajenas al “Hogar con Netflix”, definido a partir de la conexión a internet, los dispositivos y la actividad de la cuenta; quienes viven en otro hogar deben contratar su propia suscripción o ser incorporados como miembros extra cuando esa opción esté disponible.

