La Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) anunció la habilitación de la pensión no contributiva para personas con VIH y hepatitis virales que se encuentren en situación de vulnerabilidad socioeconómica. La medida fue sancionada en junio del año pasado por la Ley 27.675, que busca un abordaje integral desde la salud colectiva para estas infecciones y otras de transmisión sexual.
La pensión, que tiene como objetivo satisfacer necesidades básicas, puede ser solicitada en la Unidad de Atención Integral (UDAI) de Anses más cercana, presentando el DNI y sin necesidad de turno. Para la evaluación socioeconómica, se cruzarán los datos con el Ministerio de Salud y se evaluará la situación de ingresos del solicitante y su grupo familiar.
Según la normativa, la pensión está destinada a personas con VIH y hepatitis virales, así como también a personas con otras infecciones de transmisión sexual y tuberculosis. Para poder acceder a la pensión, la persona solicitante y su grupo familiar no deberán tener ingresos mensuales superiores al valor de tres Salarios Mínimos Vitales y Móviles, ni ingresos mensuales derivados de actividad laboral superiores al valor equivalente de un Salario Mínimo Vital y Móvil.
Cabe destacar que los Programas Sociales, Programas de Capacitación y Empleo, Prestaciones por Desempleo que otorgue el Estado no se contemplarán para el cálculo de ingresos. Además, la Ley 27.675 también establece la creación de un régimen de jubilación especial para las personas con VIH y hepatitis B y/o C en la medida en la que ello condicione su vida o genere algún impedimento.

