Completar el esquema de vacunación contra el dengue se consolidó como una de las principales recomendaciones sanitarias para prevenir nuevos brotes de la enfermedad en Argentina. Tras el impacto que dejó la epidemia histórica de 2023-2024, especialistas remarcan que la estrategia ya no debe centrarse únicamente en responder a las emergencias, sino en anticiparse con medidas de prevención sostenidas y respaldadas por evidencia científica.
La vacuna tetravalente contra el dengue, aprobada en el país en 2023, requiere un esquema de dos dosis aplicadas con un intervalo de tres meses para alcanzar una protección más duradera. Sin embargo, profesionales de la salud advirtieron que muchas personas solo recibieron la primera aplicación, lo que podría reducir significativamente la efectividad frente a futuros contagios y complicaciones derivadas de la enfermedad.
En ese marco, infectólogos y especialistas en vacunación insistieron en que quienes aún no completaron el esquema pueden hacerlo sin necesidad de reiniciar el proceso. Explicaron que las vacunas generan memoria inmunológica y que la segunda dosis resulta fundamental para reforzar la respuesta del organismo y extender la protección a largo plazo frente al virus transmitido por el mosquito Aedes aegypti.
Además, estudios clínicos internacionales demostraron que el esquema completo logra disminuir considerablemente los casos sintomáticos y las hospitalizaciones por dengue. No obstante, remarcaron que la vacunación debe complementarse con otras medidas preventivas, como la eliminación de recipientes con agua estancada, el uso de repelente y el control de criaderos de mosquitos, especialmente ante la llegada de nuevas temporadas de calor y lluvias.

