Productores tabacaleros de Jujuy se reunieron para analizar la delicada situación que atraviesa la actividad y organizar posibles acciones de reclamo. Desde el sector advirtieron que el incremento sostenido de los costos, las dificultades para comercializar la producción y la pérdida de competitividad están comprometiendo la continuidad de numerosas fincas de la provincia.
Entre los principales problemas señalaron el elevado precio de los insumos, los combustibles, la energía y el transporte. A esto se suma un tipo de cambio que consideran desfavorable para una producción mayoritariamente exportadora y los altos costos de trasladar el tabaco jujeño más de 1.600 kilómetros hasta los puertos, una situación que reduce considerablemente los márgenes de rentabilidad.
Otro de los puntos de conflicto está relacionado con los recursos del Fondo Especial del Tabaco (FET). Los productores cuestionaron el proyecto que busca extender el manejo estatal de una parte de esos fondos y sostienen que el dinero debería utilizarse para asistir directamente a las fincas, afrontar contingencias climáticas, financiar inversiones y fortalecer la producción. Más de 400 trabajadores del sector participaron recientemente de una reunión informativa para expresar su rechazo y exigir una instancia formal de diálogo.
Los representantes tabacaleros también reclamaron mayores controles sobre la evasión, la falsificación, el contrabando y la subfacturación de cigarrillos, prácticas que —según denunciaron— provocan una caída en la recaudación del FET. Advirtieron que la crisis no afecta únicamente a los propietarios rurales, sino también a miles de trabajadores, transportistas, comercios y pequeñas empresas vinculadas a una de las economías regionales más importantes de Jujuy.

