A través de una resolución emitida por el Ministerio de Salud de Argentina se dio a conocer la prohibición en la comercialización, importación y distribución de productos de tabaco calentado (PTCs), incluyendo los cigarrillos electrónicos y los dispositivos de vapeo.
La medida se tomó debido al alto grado de adicción que produce la nicotina, lo que representa un potencial riesgo para individuos con patologías cardiovasculares y puede inducir una dependencia en nuevos usuarios.
Además, la resolución señaló que los productos novedosos como los PTCs y similares son especialmente atractivos para niños, niñas y adolescentes, y su introducción en el mercado podría conducir a la iniciación tabáquica en jóvenes y adultos no fumadores, lo que amenazaría los logros obtenidos en materia de control del tabaco.
Según datos del Ministerio de Salud, el consumo de cigarrillos electrónicos en Argentina presentaba valores relativamente bajos en la población adulta, alcanzando solo el 1,1% según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de 2018. Sin embargo, en los adolescentes, el porcentaje registra un aumento «alarmante» que alcanzó el 7% de la población de 13 a 15 años, según la Encuesta Mundial de Tabaco en Jóvenes del año 2018. En Argentina, el consumo de cigarrillos electrónicos en exclusiva alcanzó al 3% de los adolescentes, lo que llevó la prevalencia total de 2018 al 21%.
Es importante destacar que el consumo de tabaco en general es perjudicial para la salud de sus usuarios y genera un impacto enorme en la salud de los consumidores, produciendo múltiples efectos.

