El gobierno mexicano anunció el miércoles que los 31 migrantes secuestrados el sábado por hombres armados en el norte de México, cerca de la frontera con Estados Unidos, fueron rescatados sanos y salvos. La secretaria de Gobernación, Luisa Alcalde, recibió la confirmación del rescate por parte del gobernador del estado Tamaulipas, Américo Villarreal.
El secuestro ocurrió en la tarde del sábado cuando los migrantes viajaban en un autobús por la autopista Reynosa-Matamoros, en el estado de Tamaulipas, una ruta comúnmente utilizada por aquellos que buscan llegar a Estados Unidos. Según la información proporcionada por el vocero del gobierno federal, Jesús Ramírez, los secuestrados ya estaban bajo la custodia de las autoridades y se les realizaba la revisión médica correspondiente.
Ramírez agradeció a la Guardia Nacional y a las fuerzas armadas por su participación en el operativo de rescate. A través de las redes sociales, compartió imágenes que mostraban a los migrantes dentro de un autobús, incluyendo a dos niños, uno de ellos llevando un oso de peluche, una mujer y varios hombres, quienes aparentemente fueron rescatados sin incidentes graves.
El presidente Andrés López Obrador informó en su conferencia matutina que la mayoría de los secuestrados parecían ser venezolanos, aunque también mencionó la presencia de colombianos. Sin embargo, la secretaria de Seguridad Pública de México, Rosa Icela Rodríguez, detalló que entre los liberados se encontraban ciudadanos mexicanos, venezolanos, colombianos, ecuatorianos y hondureños.
El secuestro fue llevado a cabo por hombres armados, supuestamente pertenecientes a una organización aún no identificada, quienes detuvieron el autobús y obligaron a los pasajeros a subir a cinco camionetas. Los secuestradores permitieron a cinco mexicanos y a los conductores continuar su viaje hacia el destino final.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, había mencionado anteriormente que entre las víctimas se encontraban cuatro colombianos. López Obrador expresó su preocupación por la vulnerabilidad de los migrantes frente a extorsionadores y señaló que este tipo de incidentes no son infrecuentes en diferentes regiones de México.

