En la era digital actual, la privacidad se ha convertido en un bien escaso. La práctica de compartir fotos y videos de niños en redes sociales, conocida como «sharenting», plantea serios riesgos que muchos padres y adultos no consideran al momento de publicar.
Según el Dr. Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo, es fundamental que los adultos tomen conciencia de los peligros asociados a esta práctica y limiten la difusión de imágenes a un círculo muy privado y protegido. La publicación de fotos de menores sin su consentimiento puede provocar, en el futuro, conflictos y resentimientos cuando los niños crezcan y cuestionen la exposición de su intimidad.
Los Motivos Detrás del Sharenting
El sharenting suele comenzar con la intención de compartir momentos felices y pertenecer a un grupo social. Sin embargo, esta práctica puede volverse compulsiva, similar a la conducta de los adolescentes que buscan aceptación y validación en sus pares. Los padres, al publicar constantemente, pueden sentir la presión de mantener una presencia continua en la esfera digital.
Consecuencias y Riesgos
- Violación de la Privacidad: Los niños, al no poder dar su consentimiento, son expuestos sin la capacidad de decidir sobre su propia imagen.
- Bullying: La información y fotos pueden ser utilizadas para ejercer bullying en el ámbito escolar y social.
- Ciberacoso y Grooming: La publicación de material infantil puede ser aprovechada por personas malintencionadas para el ciberacoso, grooming y otros delitos.
Recomendaciones para los Padres:
- Ser conscientes de los riesgos y evitar compartir fotos de sus hijos en perfiles públicos.
- Promover una educación digital responsable, enseñando a los niños la importancia de la privacidad.
- Limitar el alcance de las publicaciones a un círculo muy reducido y de confianza.
- Respetar el consentimiento y la autonomía de los menores, evitando decisiones unilaterales sobre su exposición en redes sociales.
En conclusión, aunque compartir momentos especiales en redes sociales puede parecer inofensivo, es esencial considerar las implicancias a largo plazo y proteger la privacidad y seguridad de los niños.

