El Programa Mundial de Alimentos (PMA) anunció hoy la suspensión temporal de las entregas de ayuda alimentaria en el norte de Gaza debido a preocupaciones por la seguridad. Esta decisión se tomó después de que un convoy de suministros enfrentara dificultades para avanzar debido a la presencia de multitudes hambrientas que intentaban atacar los vehículos.
El PMA, junto con otras agencias de la ONU, había reanudado las entregas de alimentos el domingo pasado tras una suspensión de tres semanas causada por un ataque a un camión de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) y problemas logísticos.
Sin embargo, el convoy que se dirigía hacia la ciudad de Gaza se vio obstaculizado por las multitudes desesperadas por comida, lo que provocó enfrentamientos y disparos. A pesar de estos desafíos, se logró distribuir una pequeña cantidad de alimentos en el camino.
La situación empeoró el lunes cuando un segundo convoy se enfrentó a caos y violencia, resultando en saqueos de camiones y agresiones contra el personal. Se reporta que un conductor fue golpeado durante los disturbios.
El PMA ha expresado su profunda preocupación por la crisis humanitaria en Gaza, donde la escasez de alimentos y agua potable está exacerbando la desnutrición y las enfermedades. La agencia insta a la comunidad internacional a tomar medidas urgentes para evitar un desastre humanitario en la región.
A su vez, está trabajando para encontrar formas de reanudar las entregas de ayuda de manera segura y eficiente, pero subraya la necesidad de garantizar la seguridad del personal humanitario y de las personas a las que se intenta ayudar.
La crisis en Gaza se intensificó desde el inicio de la guerra entre Israel y Hamas hace más de cuatro meses, con miles de personas afectadas y un número alarmante de muertes relacionadas con la hambruna y la falta de acceso a atención médica adecuada.

