Una devastadora tragedia golpeó la provincia de Yunnan, en el suroeste de China, donde un alud registrado en la remota zona montañosa de Liangshui dejó al menos 20 personas fallecidas y otras 24 aún desaparecidas, según informó la prensa estatal el martes.
El desastre ocurrió poco antes de las 06:00 horas del lunes y ha desencadenado un operativo de búsqueda y rescate, que fue temporalmente suspendido debido a otra alerta de deslave. Más de 1.000 rescatistas, enfrentándose a condiciones climáticas extremas con temperaturas negativas y nieve, están trabajando incansablemente en la zona afectada.
Según los informes preliminares de expertos locales, el alud fue provocado por el desprendimiento de una zona escarpada de aproximadamente 100 metros de ancho y 60 metros de alto, con un espesor promedio de seis metros. Sin embargo, aún no se han proporcionado más detalles sobre la causa exacta del derrumbe inicial.
Las intensas nevadas en varias partes de China han complicado los esfuerzos de rescate, con carreteras heladas y temperaturas gélidas que se prevé persistirán durante al menos los próximos tres días.
El condado de Zhenxiong, donde ocurrió el deslizamiento de tierra, se encuentra a unos 2.250 kilómetros al suroeste de Beijing y tiene una altitud de hasta 2.400 metros.
Este trágico incidente se suma a una serie de desastres naturales que afectaron a China el año pasado, incluyendo deslaves y accidentes mineros, que dejaron un saldo de 691 muertos y desaparecidos, con pérdidas económicas directas estimadas en unos 345.000 millones de yuanes (48.000.000 de dólares), según la Comisión Nacional para la Reducción de Desastres y el Ministerio de Emergencias.

