Tras los golpes en el bolsillo una familia compuesta por dos adultos y dos niños necesitó el mes pasado un ingreso de $119.757 para no caer bajo la línea de pobreza, se analizó en términos interanuales la Canasta Básica Total (CBT) tuvo una suba anual de 75,2%, la que se ubica mínimamente por debajo del ritmo general del avance de precios.
De esa forma un hogar de cuatro personas necesitó por mes un $52.990 para no ser considerado indigente, la estadística está diseñada en base a un hogar de dos adultos y dos niños de 6 a 8 años. En la medición individual, el informe del INDEC determinó que para no ser considerado indigente una persona adulta necesitó en agosto tener ingresos por $17.149, a la vez que necesitó $38.756 para no ser pobre.
Ambos datos son decisivos para medir el impacto de la crisis económica en los indicadores sociales. Eso sucede porque la canasta básica –que además de alimentos incluye otros ítems del gasto como indumentaria, salud, transporte o educación– determina la denominada “línea de pobreza”. Es decir, los hogares con ingresos menores a la CBT son los que pasan a ser considerados pobres.

