El presidente argentino, Javier Milei, busca impulsar la «ley ómnibus», lo que causó una fuerte controversia en distintos sectores por cómo se verían afectados. Entre sus numerosos impactos, se destaca la propuesta de derogar la Ley N° 25.542, que establece un precio uniforme de venta al público de libros.
Esta legislación actualmente protege a pequeñas y medianas librerías frente a las prácticas comerciales de grandes actores, como cadenas y supermercados. Según la norma vigente, los editores deben fijar un precio uniforme de venta al público, garantizando la diversidad de títulos y evitando que los gigantes del mercado monopolizen con descuentos masivos.
La Fundación El Libro ha expresado su rechazo al proyecto, señalando que la derogación amenaza la bibliodiversidad y podría colapsar toda la cadena de valor del libro, especialmente afectando a los eslabones más débiles. Editores, librerías independientes y bibliotecas populares también han manifestado preocupaciones sobre los posibles efectos negativos en la industria.
Expertos sostienen que la desregulación propuesta podría beneficiar a los grandes actores a corto plazo, pero a largo plazo resultaría en el aumento de precios para los consumidores y la eventual desaparición de librerías más pequeñas y editoriales independientes.
La comunidad cultural y del libro en Argentina se moviliza en contra de esta medida, alertando sobre las consecuencias negativas que podría tener para la diversidad literaria y la supervivencia de pymes del sector.

