En Jujuy, Argentina, el «Martes de Chaya» marca el cierre del Carnaval Grande y se celebra con una ceremonia ancestral de agradecimiento y esperanza.
Durante esta festividad, las familias jujeñas se reúnen para agradecer por los bienes materiales obtenidos durante el último año. A su vez, sahúman, adornan y chayan todas las cosas nuevas materiales que se han conseguido el año anterior en un homenaje y agradecimiento a la Pachamama.
La celebración incluye la decoración de viviendas, autos y otros bienes materiales con talco, serpentinas y otros elementos del Carnaval, así como compartir comidas y bebidas entre los presentes. También se lleva a cabo un ritual de «chaya» en el que se sahuman las viviendas y vehículos para impregnarlos con humo y se depositan comidas y bebidas en un hoyo en el suelo para agradecer por los frutos obtenidos.
Si bien en la Quebrada de Humahuaca las comparsas organizan el «Martes de Chaya», se trata de una ceremonia íntima y familiar en la mayoría de las casas de Jujuy. Este día representa un momento de reflexión y agradecimiento por lo recibido junto a la espera de un futuro próspero.

