Los docentes de nivel inicial, primario y de modalidades en la provincia de Jujuy anunciaron un paro progresivo los días 5 y 6 de marzo, acompañado de una movilización en la capital jujeña. La medida fue determinada en asambleas zonales realizadas el 21 y 22 de febrero, sin estar vinculada a la resolución del Congreso de CTERA. La Asociación de Educadores Provinciales (ADEP) sostuvo la huelga amparándose en diversas normativas sindicales y en su propio estatuto, que permite la organización interna desde el cuerpo de delegados en caso de acefalía.
La decisión del paro responde a la disconformidad con la oferta salarial presentada por el gobierno provincial, considerada insuficiente por los docentes. Según informaron desde ADEP, el gobierno no ha llamado a una nueva negociación ni ha mejorado la propuesta inicial, sino que impuso un aumento sin acuerdo con los gremios. Ante esta situación, los trabajadores de la educación decidieron ejercer su derecho a la huelga.
Desde el gremio señalaron que la medida de fuerza se encuentra respaldada por la Ley N° 25.877, que regula el derecho de huelga y garantiza a los trabajadores la posibilidad de realizar paros y otras acciones sindicales. Además, mencionaron la Ley de Asociaciones Sindicales (N° 23.551) y la Ley de Negociación Colectiva (N° 14.786) como marcos legales que sustentan su reclamo.
El inicio del ciclo lectivo 2025 en Jujuy se verá afectado por esta protesta, mientras los docentes esperan una respuesta del gobierno provincial. ADEP reiteró su llamado a la negociación y advirtió que, de no obtener soluciones concretas, las medidas de fuerza podrían extenderse en las próximas semanas.

