El Gobierno nacional oficializó la ampliación del uso de la receta médica electrónica, que ahora será obligatoria para cualquier tipo de prescripción médica. De esta forma, no solo los medicamentos deberán recetarse en formato digital, sino también los estudios, prácticas, procedimientos y dispositivos médicos. Con esta medida, se completa el proceso iniciado en enero y se deja sin efecto la validez de la receta en papel, salvo en casos excepcionales.
La nueva disposición fue establecida a través de la Resolución 2214/2025 del Ministerio de Salud y establece que todas las recetas deberán emitirse mediante plataformas digitales registradas en el Registro Nacional de Plataformas Digitales de Salud (ReNaPDiS). Estas plataformas deben ser interoperables y permitir el acceso de distintos prestadores, garantizando trazabilidad y un sistema unificado a nivel nacional. Además, cada receta contará con una Clave Única de Identificación de Receta (CUIR) y estará vinculada al CUIL del paciente.
Según explicaron desde el Ministerio, la digitalización permitirá mejorar el control del sistema de salud, evitando duplicaciones innecesarias de estudios y optimizando recursos. Las plataformas deberán conservar las recetas archivadas o de prescripción restringida —como las que incluyen psicotrópicos y estupefacientes— por al menos tres años, lo que facilitará las tareas de fiscalización y seguimiento de tratamientos sensibles.
La norma prevé un plazo de hasta 120 días para que los prestadores se adapten completamente al nuevo sistema, aunque aclara que en localidades sin conectividad suficiente seguirá permitiéndose el uso de recetas en papel. De esta manera, el manuscrito tradicional se convierte en una excepción en extinción, mientras el país avanza hacia un modelo sanitario más moderno, controlado y digital.

