La Bombonera fue testigo de una noche histórica cuando la selección de Uruguay, dirigida por Marcelo Bielsa, derrotó a Argentina por 2-0, poniendo fin al invicto del campeón del mundo en la Eliminatoria para la Copa Mundial 2022.
El encuentro fue todo un clásico sudamericano, cargado de emociones desde el inicio. Discusiones, patadas, insultos, marcaron los primeros minutos del enfrentamiento en La Boca. La intensidad se impuso, y la selección de Bielsa logró un histórico triunfo en suelo argentino después de 36 años.
La presión y la velocidad impuestas por Uruguay superaron las virtudes futbolísticas del mediocampo argentino, dejando a la Scaloni sin herramientas para contrarrestar la intensidad de la Celeste. El ritmo frenético y el achique de espacios permanente de Uruguay generaron oportunidades claras, y la desesperante asfixia oriental dio sus frutos justo antes del descanso.
Matías Viña, siguiendo la filosofía de Bielsa, aprovechó un centro del lateral izquierdo para marcar el primer gol, culminando una acción en la que la lucha y la perseverancia de la Celeste se hicieron evidentes.
En el segundo tiempo, Scaloni buscó cambiar el rumbo del partido con cambios en la formación, pero la reacción argentina fue efímera. A pesar de un tiro libre peligroso de Messi que rozó el travesaño, la consistencia defensiva de Uruguay y su capacidad para jugar corto mantuvieron a raya a la Scaloni.
La sentencia llegó en los minutos finales cuando Núñez, aprovechando un error de Messi en un intento de regate, marcó el segundo gol de Uruguay. Los visitantes cerraron el partido cantando «ole, ole» en una Bombonera que vivió una noche de candombe uruguayo.
Con esta victoria, Uruguay cambia la dinámica en las Eliminatorias, mientras que Argentina ve interrumpida su racha de triunfos consecutivos desde la coronación en Qatar 2022. La sorpresa de Uruguay resuena fuerte en el fútbol sudamericano y deja a la Albiceleste reflexionando sobre su rendimiento en un clásico que quedará en la memoria futbolística de ambos países.

