En una sesión que se extendió por más de diez horas, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó la modificación de la Ley de Glaciares con 137 votos a favor, 111 en contra y 3 abstenciones, en un clima marcado por la confrontación política. La iniciativa impulsada por el oficialismo generó una fuerte polarización entre los distintos bloques.
La postura de los legisladores de Jujuy reflejó esa división. Cuatro diputados acompañaron la iniciativa y dos la rechazaron, evidenciando posiciones contrapuestas dentro de la representación provincial.
Votaron a favor Manuel Quintar, Alfredo González y Bárbara Andreussi (La Libertad Avanza), junto a Jorge Rizzotti (Provincias Unidas). En tanto, se manifestaron en contra Guillermo Snopek (Unión por la Patria) y María Inés Zigarán (Provincias Unidas).
Esta división se alineó, en gran medida, con el escenario nacional, donde el oficialismo y sus aliados respaldaron la reforma, mientras que sectores opositores cuestionaron sus implicancias.
La modificación de la normativa introduce cambios centrales en la definición de zonas glaciares y periglaciares, además de otorgar a las provincias la facultad de determinar qué áreas integran el inventario glaciar.
Uno de los puntos más discutidos es que aquellas zonas que queden fuera de ese inventario podrían habilitarse para actividades productivas, como la minería, lo que generó fuertes cuestionamientos por parte de sectores ambientales y de la oposición.
El tratamiento del proyecto estuvo marcado por intensos cruces entre oficialismo y oposición. Mientras que desde el Gobierno defendieron la necesidad de actualizar la normativa y dar mayor autonomía a las provincias, desde otros espacios advirtieron sobre el posible impacto negativo en el ambiente.
La sesión dejó en evidencia no solo las diferencias políticas a nivel nacional, sino también la falta de consenso en provincias como Jujuy, donde la votación de sus representantes mostró una clara división frente a un tema clave para el desarrollo y la protección ambiental.

