El Ministerio de Seguridad de la Nación lanzó el programa “Manos a la Obra”, que busca que las personas privadas de su libertad trabajen en las cárceles del país. La ministra Patricia Bullrich presentó esta iniciativa en el Complejo Penitenciario de Ezeiza, resaltando que la medida está en línea con lo estipulado en el Código Penal. Según Bullrich, las cárceles deben promover la reinserción y el trabajo como forma de reparación hacia la sociedad.
El programa, que ya se ha implementado de manera piloto en el Complejo 4 de Ezeiza, busca erradicar el ocio dentro de los penales. Bullrich destacó que, a partir de ahora, los presos deberán trabajar para mantener las instalaciones penitenciarias y contribuir al sistema. En su discurso, la ministra subrayó que no se permitirá que los detenidos reciban sueldos sin cumplir con una labor, y que esta medida forma parte de una serie de reformas al Servicio Penitenciario Federal (SPF).
Además de impulsar el trabajo en las cárceles, Bullrich señaló que se realizarán modificaciones en la ley de ejecución de la pena privativa de libertad. Estas modificaciones incluirán un sistema de control biométrico de horarios y la clasificación de internos para una mejor asignación de tareas. El objetivo es aprovechar al máximo la capacidad laboral de los detenidos, que actualmente se encuentra en un 34%, según un relevamiento del Ministerio de Seguridad.
Por su parte, Fernando Martínez, director del SPF, comentó que el presupuesto destinado al trabajo intramuros ha crecido significativamente en los últimos años. Este incremento tiene como fin mejorar los talleres y la producción en las cárceles, aspectos que habían sido señalados como deficientes. El programa también contempla la fabricación de uniformes para el personal penitenciario y los internos.

