Las llamadas spam —aquellas que provienen de números desconocidos con fines comerciales o fraudulentos— siguen siendo una molestia para miles de usuarios de teléfonos móviles y fijos en todo el mundo. Estos contactos automáticos suelen usar sistemas que marcan múltiples números en secuencia y, al no haber un operador al otro lado, la llamada se corta apenas contestás. Por ello, muchas personas sienten que bloquear individualmente cada número no sirve de mucho, ya que los generadores de spam reemplazan rápidamente los números bloqueados por otros nuevos casi idénticos.
Afortunadamente, tanto los teléfonos Android como los iPhone incluyen herramientas nativas para reducir o eliminar estas llamadas no deseadas sin necesidad de aplicaciones externas. En Android, dentro de la aplicación Teléfono podés activar funciones como “Identificador de llamadas y protección contra spam” o la opción de bloquear números desconocidos para que no suenen en tu dispositivo. En los iPhone, la opción equivalente es “Silenciar desconocidos”, que envía automáticamente al buzón de voz las llamadas de números que no están en tu agenda, evitando interrupciones. Además de estas funciones básicas, existen métodos adicionales para reforzar la protección.
Muchos dispositivos permiten bloquear números específicos directamente desde el historial de llamadas manteniendo pulsado el número sospechoso y eligiendo “Bloquear/Reportar spam”.También podés activar filtros automáticos más avanzados disponibles en sistemas recientes como iOS 26 y algunas versiones de Android, que detectan y silenciarán automáticamente llamadas potencialmente peligrosas o repetitivas.
Si las herramientas nativas no son suficientes, otra alternativa son servicios ofrecidos por el operador o aplicaciones confiables como Truecaller, Hiya o RoboKiller, que mantienen bases de datos grandes de números denunciados por otros usuarios y bloquean o etiquetan automáticamente las llamadas sospechosas. Además, en varios países los usuarios pueden inscribirse en registros oficiales de “No llamar”, lo que limita las llamadas comerciales legítimas, aunque no siempre detiene a los delincuentes que operan fuera de la ley.

