Las autoridades de Corea del Norte revelaron nueva información sobre el Misil Balístico Intercontinental (ICBM) que lanzaron ayer y que cayó en las aguas del mar de Japón. Se trata de un Hwasong-18 que voló 1001 kilómetros y a una altitud de 6648 metros.
El secretario jefe del Gabinete japonés, Hirokazu Matsuno, dijo que el misil voló durante 74 minutos, en lo que sería el mayor tiempo registrado de un misil norcoreano en el aire. Según las autoridades japonesas, el misil cayó en el mar, al este de la península coreana y a unos 250 kilómetros al oeste de la isla de Okushiri, al norte de Japón.
Este lanzamiento generó una escalada de tensión en la región, ya que las relaciones entre las dos Coreas se encuentran en uno de sus peores momentos, sin contacto diplomático, y Corea del Norte ha decidido aumentar los ensayos armamentísticos para desarrollar su arsenal nuclear.
Expertos señalan que este disparo podría ser una prueba previa de Corea del Norte para un eventual nuevo intento de poner en órbita un satélite de reconocimiento, después del fracaso en mayo. La situación se vuelve aún más tensa con la presencia del presidente surcoreano, Yoon Suk Yeol, en la cumbre de la OTAN en Lituania, donde busca reforzar la cooperación con la alianza frente a la creciente amenaza militar de Pyongyang.
En medio de este clima de incertidumbre, la comunidad internacional se mantiene alerta ante la posibilidad de un deterioro en la seguridad regional y busca soluciones para evitar una escalada en el conflicto entre las dos Coreas.

