Hoy se celebra en Argentina el Día del Trabajador Vitivinícola en cumplimiento de lo establecido en el convenio colectivo firmado en 1991 en Mendoza, específicamente en su artículo 26
Esta fecha festiva, declarada como tal para los trabajadores que desempeñan sus funciones en viñedos y bodegas, tiene su origen en la formalización realizada en el año 1991 en San Rafael, donde se reconoció de manera oficial la labor de quienes participan en la industria vitivinícola.
El 1° de febrero se ha designado como un día no laborable para los trabajadores que forman parte del proceso de producción del vino, siendo una jornada de reconocimiento y reflexión sobre la importancia de su contribución al desarrollo de la región.
La festividad también brindó la oportunidad de reflexionar sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta la industria vitivinícola en la actualidad, subrayando el compromiso de preservar y fortalecer esta tradición en la región mendocina.
El Día del Trabajador Vitivinícola no solo destaca la importancia de la labor diaria de quienes contribuyen a la producción de vinos, sino que también sirve como recordatorio de la rica herencia vinícola de Mendoza y como un espacio para contemplar el futuro de esta industria.

