Hoy, 29 de enero, se celebra el Día Internacional del Rompecabezas, una jornada dedicada a honrar este juego que no solo divierte, sino que también aporta beneficios cognitivos significativos. Aunque su origen exacto permanece en el misterio, se cree que la fecha ha sido promovida desde 2005 por empresas de juguetes en Estados Unidos, con el objetivo de impulsar las ventas y fomentar la popularidad de este pasatiempo.
El rompecabezas, reconocido por incrementar la concentración, desarrollar la paciencia y ejercitar la memoria visual, tiene una historia intrigante que se remonta al cartógrafo británico John Spilsbury, quien, alrededor de 1766, pegó un mapa sobre una tabla de madera y lo dividió en pedazos. La intención original de Spilsbury era utilizar estas piezas para enseñar geografía a los niños, y su invento rápidamente se volvió popular entre la alta sociedad de la época.
Sin embargo, hacia 1820, la función educativa de los rompecabezas evolucionó cuando comenzaron a comercializarse como juegos de mesa aptos para todas las edades. Desde entonces, estos juegos han conquistado los corazones de personas de todas las edades y continúan siendo un pasatiempo estimulante en todo el mundo.

