Un reciente informe sobre el sistema educativo argentino reveló un preocupante aumento del ausentismo estudiantil en 2026, con datos que muestran que más de la mitad de los alumnos del nivel secundario falta a clases de manera reiterada. El estudio, elaborado a partir de las pruebas Aprender 2024 y comparaciones con ediciones anteriores, advierte sobre el impacto directo de este fenómeno en el aprendizaje y la trayectoria escolar de los jóvenes.
Según los datos difundidos, el 51% de los estudiantes del último año de secundaria declaró haber tenido 15 o más inasistencias durante el ciclo lectivo, lo que representa un aumento de 7 puntos porcentuales respecto a 2022, cuando ese indicador era del 44%. Además, el crecimiento del ausentismo se registró en las 24 jurisdicciones del país, lo que evidencia una problemática generalizada.
El informe también detalla una tendencia hacia niveles más severos de ausentismo. El 21% de los estudiantes falta entre 15 y 19 días al año, el 20% entre 20 y 29 días, y un 10% supera las 30 inasistencias. Este desplazamiento hacia tramos más altos indica que el problema no solo crece, sino que se intensifica en ciertos grupos de alumnos.
A nivel territorial, existen fuertes diferencias: Buenos Aires encabeza el ranking con un 66% de estudiantes con más de 15 faltas, mientras que provincias como Santiago del Estero, San Juan y Jujuy presentan los niveles más bajos, en torno al 28% al 30%.
El ausentismo ya es considerado el principal problema en las escuelas secundarias, según el 46% de los directores, superando incluso a la impuntualidad y los bajos logros académicos.
Entre las causas más frecuentes se destacan los problemas de salud (62%), seguidos por la falta de motivación —expresada en respuestas como “no tenía ganas de ir a la escuela”— y dificultades de acceso. Especialistas advierten que este fenómeno no solo afecta el rendimiento académico, sino que también puede derivar en abandono escolar, por lo que reclaman políticas públicas más precisas y mejores sistemas de medición para abordar la problemática.

