El sueño juega un papel fundamental en la salud integral. Una buena noche de descanso permite que el cuerpo recupere energía, despertarse renovado y listo para afrontar el día. Con vidas ocupadas y estresantes, el ruido constante y las distracciones frecuentes, la mayoría de las personas adultas en el mundo no cumplen con las siete a ocho horas de sueño por noche que recomiendan la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Se esperaba la baja prevalencia de personas que duermen bien dada nuestra vida ocupada las 24 horas del día, los 7 días de la semana -afirmó Aboubakari Nambiema, investigador del INSERM-. Nuestro estudio ilustra el potencial de dormir bien para preservar la salud del corazón y sugiere que mejorar el sueño está relacionado con menores riesgos de enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular. Dado que la enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en todo el mundo, se necesita una mayor conciencia sobre la importancia de dormir bien para mantener un corazón sano.
Desafortunadamente, según los datos revelados por el estudio, pocas personas realmente obtienen un descanso saludable, según este nuevo documento de los especialistas franceses, el 90% de las personas suelen dormir mal. La investigación sugirió que el 72% de los nuevos casos de enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular cada año pueden evitarse con un mejor sueño. La enfermedad cardiovascular, que incluye ataques cardíacos o insuficiencia cardíaca, es una de las principales causas de muerte y discapacidad en todo el mundo.

