El gobierno de Javier Milei ha implementado nuevas medidas que avanzan en la privatización de facto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). A los despidos, la reducción sustancial de becas y la postergación casi total de altas de científicos que ganaron concursos, ahora se suma la financiación de una fundación privada para las Reuniones Científicas, eventos que anteriormente eran financiados por el Estado.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) denunció que esta medida marca la entrada de capitales privados en el organismo. «Cuando eso suceda, estas empresas podrán determinar, por ejemplo, qué becas promover y qué investigaciones financiar», advirtieron.
El financiamiento de las Reuniones Científicas, que incluyen congresos, conferencias y workshops nacionales o internacionales donde los investigadores presentan sus avances, es solo una de las políticas clave del CONICET afectadas por los recientes cambios. Hasta diciembre de 2023, estas reuniones eran financiadas por el Estado, lo que garantizaba la soberanía y el carácter público del conocimiento producido.
Sin embargo, ATE denunció que sin una discusión previa del Directorio del Conicet, la Fundación Williams financiará ahora las Reuniones Científicas. El gremio apuntó directamente contra el presidente del Conicet, Daniel Salamone, acusándolo de acordar este financiamiento privado sin la debida consulta. «Inicia el financiamiento privado, que condiciona nuestra producción. Le abre la puerta a que monopolios financien las becas o los proyectos», señaló ATE Conicet en su cuenta de Twitter.
Esta medida se da en el contexto previo a la discusión de la Ley Bases en el Senado, donde el Ejecutivo podría completar su desmantelamiento del Conicet. Aunque el organismo de ciencia no puede ser disuelto, el gobierno podrá avanzar en una «reorganización, modificación o transformación de su estructura jurídica». «Están esperando la Ley Bases para legalizar la privatización de la producción de conocimiento. El Estado tiene derecho a ‘retirarse’, achicar al máximo los organismos de ciencia y tecnología y entregar su continuidad a las empresas que quieran financiar», opinó Giniger.
ATE concluyó en su mensaje en Twitter: «Conicet no está otorgando ningún subsidio, no efectiviza ingresos, eliminó becas posdoctorales extraordinarias y externas. Y ahora ‘reabre’ un subsidio con plata de una fundación sin aval del Directorio. A los recortes y despidos, Salamone le suma discrecionalidad y pérdida de institucionalidad».
La comunidad científica y los trabajadores del Conicet continúan en alerta ante lo que consideran un proceso de privatización y pérdida de soberanía en la producción de conocimiento, un patrimonio público vital para el desarrollo autónomo del país.

