El Gobierno de Javier Milei ha oficializado un nuevo incremento en las tarifas de gas y electricidad, efectivo a partir de junio, para comercios, industrias y hogares de ingresos bajos y medios. Esta medida busca reducir los gastos en subsidios energéticos y ha sido comunicada a través de las resoluciones 90, 91, 92 y 93 de la Secretaría de Energía, publicadas recientemente en el Boletín Oficial.
Según las segmentaciones establecidas, existen tres tipos de hogares: aquellos de ingresos altos (N1), bajos (N2) y medios (N3). Los hogares N2 y N3 reciben subsidios que cubren parte de los costos energéticos, incluyendo consumo, transporte, distribución e impuestos.
En el caso de la electricidad, se prevé un aumento significativo en los consumos promedios residenciales. Por ejemplo, los hogares del segmento N3 experimentarán un incremento del 155,9%, pasando de $6.585 a $16.850 en su factura mensual. Además, se han establecido topes de consumo para los usuarios subsidiados, con penalizaciones para aquellos que excedan dichos límites.
Por otro lado, en el servicio de gas también se aplicarán nuevas tarifas a partir de junio. Para los hogares del segmento N2, caracterizados por ingresos bajos, se estima un aumento del 32,98% en su factura mensual, pasando de $15.638 a $20.797. En caso de exceder el consumo máximo subsidiado, los usuarios deberán abonar el precio de referencia establecido.

