El Gobierno Nacional formalizó la adjudicación de 20 proyectos de almacenamiento de energía eléctrica en baterías, que permitirán incorporar 700,5 MW de capacidad al sistema y reforzar puntos críticos de la red. La iniciativa, denominada “Alma SADI”, contempla una inversión estimada de US$700 millones y busca reducir el riesgo de cortes en momentos de alta demanda.
Los proyectos estarán distribuidos en: provincia de Buenos Aires, NOA, NEA Chaco-Formosa, NEA Misiones-Corrientes, Litoral Entre Ríos, Litoral Santa Fe y La Pampa. Según informó la Secretaría de Energía, la ubicación de las centrales fue definida teniendo en cuenta las zonas con mayor necesidad de refuerzo dentro del Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
Las obras fueron adjudicadas a cinco empresas nacionales: GENNEIA, DQD Energy, 360 Energy Solar, ALUAR e INTERMEPRO. El proceso licitatorio recibió 235 ofertas técnicas por más de 8.300 MW, una capacidad que superó ampliamente el objetivo inicial de 700 MW y que, de acuerdo con el Gobierno, reflejó el interés privado en el desarrollo de infraestructura energética.
El almacenamiento mediante baterías permite responder con rapidez ante variaciones en el consumo eléctrico, sumar reservas y mejorar la estabilidad de la red. Desde Nación señalaron que el programa forma parte del plan iniciado en 2024 para eliminar cuellos de botella del sistema y avanzar hacia un suministro más confiable para hogares, comercios e industrias.

