En una operación calificada como «selectiva» y «de precisión», el ejército israelí llevó a cabo un asalto en el Hospital Al Shifa, el principal centro médico en la Franja de Gaza. Según Israel y Estados Unidos, el hospital albergaba un puesto de comando estratégico de Hamas, el grupo gobernante en la región.
Durante la operación, las Fuerzas de Defensa israelíes encontraron armas y activos de Hamas en el interior del hospital. Se informó que al menos cinco miembros armados del grupo terrorista perdieron la vida durante un enfrentamiento con las tropas israelíes. No se reportaron heridos entre los soldados.
Las fuerzas israelíes destacaron que la operación se realizó con el objetivo de desmantelar una posición de mando estratégica de Hamas y aseguraron que se entregaron suministros médicos esenciales al hospital, incluyendo incubadoras para recién nacidos y alimentos para bebés. Se hicieron llamados a los terroristas presentes en el hospital para que se rindieran.
El ejército israelí acusa a Hamas de utilizar a la población civil como «escudos humanos» y de operar desde instalaciones médicas. La Casa Blanca respaldó estas acusaciones, afirmando que Hamas y la Yihad Islámica operan un «núcleo de comando y control» desde Al Shifa.
El ataque generó preocupación a nivel internacional, con la Cruz Roja expresando su extrema preocupación y el responsable de asuntos humanitarios de la ONU manifestando horror ante la operación militar en el hospital. Se informó que el complejo hospitalario alberga a unas 2.300 personas, incluyendo pacientes, personal médico y personas desplazadas por el conflicto.
A pesar de las advertencias previas, las autoridades israelíes llevaron a cabo la operación, alegando que el uso continuo del hospital con fines militares por parte de Hamas llevaría al fin de su protección bajo el derecho internacional. La situación en la región sigue siendo tensa, con llamados a la desescalada y a respetar la protección de instalaciones médicas.

