En un cambio sin precedentes, el presidente, Javier Milei, ve cómo sus medidas desregulatorias entran en vigor con el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), publicado hace ocho días en el Boletín Oficial. Con 366 artículos que abarcan diversos aspectos de la economía, este viernes por la noche marca el inicio de modificaciones significativas en la vida cotidiana de los argentinos.
El DNU, titulado «Bases para la reconstrucción de la Economía Argentina», deroga la Ley de Alquileres, dando paso a negociaciones entre inquilinos y propietarios sin plazos mínimos especificados y sin reglamentación para ajustes y actualizaciones. Además, introduce cambios en el consumo, derogando la Ley de Abastecimiento y la Ley de Góndolas, permitiendo una mayor libertad en los mercados.
El sector financiero también se ve impactado, con la eliminación de topes en las tasas y recargos de tarjetas de crédito. A partir de ahora, las entidades emisoras deberán informar públicamente las tasas de financiación aplicadas. Se eliminan también restricciones a los intereses punitorios y a la identificación del usuario en las tarjetas.
El ámbito de la salud sufre cambios sustanciales, con la desregulación de la medicina prepaga y la posibilidad de realizar contratos en criptomonedas. Además, se impulsa la migración hacia la receta electrónica para agilizar la industria y reducir costos.
En el sector laboral, se establece una reducción de las indemnizaciones y una extensión del período de prueba de 3 a 8 meses. Se eliminan multas por falta de registro laboral y se introduce un mecanismo de indemnización alternativo. Además, se imponen restricciones a las huelgas, permitiendo el despido con justa causa en ciertas circunstancias.
La compra-venta de vehículos también experimenta cambios, con la intención de simplificar trámites y reducir impuestos. La patente estará vinculada al usuario, no al vehículo, y se propone la creación de una plataforma digital para gestionar trámites de manera más eficiente.
Estos cambios, que abarcan desde el ámbito inmobiliario hasta el sector automotriz, buscan marcar un hito en la economía argentina. Sin embargo, el decreto ya enfrenta amparos, y la comisión bicameral del Congreso tiene pendiente el análisis de las medidas que ahora entran en vigor. La sociedad argentina observa con atención los resultados de estas transformaciones que prometen cambiar el rumbo económico del país.

