La consultora Ledesma estimó una caída de ingresos de veintitrés millones de dólares debido a la sequía en Argentina.
En este sentido, la cosecha de cereales se reducirá a 77,9 millones de toneladas, y la recolección de soja descendería de 50 millones de toneladas a 27 millones de toneladas. La fuerte caída en las cosechas de soja, maíz, trigo y girasol para 2023 afectará en una disminución de ocho millones de dólares en la recaudación por retenciones.
Los ingresos totales serían de US$33.843 millones, en comparación con los US$56.752,2 millones que se habían calculado al momento de comenzar la siembra, lo que representa una caída del 25,9% contra los valores exportados en 2022. Esto significa una baja en la recaudación impositiva por retenciones alrededor de US$8.000 millones.
De esta manera, la gran disminución en las ventas impacta en la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y retrasa el anuncio de los nuevos términos del acuerdo vigente. Por ello, desde el FMI continúan analizando distintos escenarios para establecer el nuevo cronograma respecto a la acumulación de reservas. Además, Argentina se enfrenta a un panorama muy exigente en cuanto a la disponibilidad de dólares para sostener la actividad económica interna.

