Hábitos Saludables para prevenir y tratar el Hígado Graso

Hábitos Saludables para prevenir y tratar el Hígado Graso
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En el marco del Día Mundial del Hígado Graso, celebrado ayer 9 de junio, la Asociación Latinoamericana para el Estudio del Hígado (ALEH) alertó sobre el creciente número de casos de esta enfermedad crónica. Según los expertos, el hígado graso está estrechamente relacionado con el síndrome metabólico y afecta a un gran número de personas..

Una de las principales preocupaciones es que el hígado graso no presenta síntomas evidentes, incluso en aquellos que ya tienen un daño hepático significativo. Además, no existen tratamientos médicos que reviertan la enfermedad y eliminen la acumulación de grasa en el hígado. Por lo tanto, adoptar buenos hábitos se convierte en la mejor estrategia para prevenir y tratar esta condición.

El tratamiento del hígado graso se basa en diversos pilares. Los expertos del ACG destacaron la importancia de reducir el peso, controlar los lípidos mediante medicamentos, utilizar sensibilizantes a la insulina y disminuir la inflamación hepática con antioxidantes, fármacos antiapoptóticos y anticitocinas.

La Clínica Mayo brinda consejos adicionales para reducir el riesgo de hígado graso, entre los que se incluyen:

  • Adoptar una dieta saludable basada en plantas, rica en frutas, verduras, cereales integrales y grasas saludables.
  • Mantener un peso saludable mediante la reducción de calorías y la práctica regular de ejercicio físico.
  • Realizar ejercicio físico la mayoría de los días de la semana, después de consultar con un médico en caso de haber estado inactivo por un tiempo prolongado.
  • Limitar la ingesta de grasas, especialmente grasas saturadas y trans, y optar por grasas insaturadas, como los ácidos grasos omega-3.
  • Consumir alimentos con un índice glucémico bajo, como frutas, verduras y cereales integrales, y evitar alimentos y bebidas con altos niveles de azúcares simples, como los refrescos endulzados.
  • Minimizar el consumo de alcohol, ya que puede empeorar el daño hepático.

Además, los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos sugieren que aquellos sin enfermedad de hígado graso pueden prevenirla mediante una dieta saludable, controlando las porciones y manteniendo un peso adecuado. En caso de tener hígado graso, se pueden implementar cambios en la dieta, como limitar la ingesta de grasas y azúcares, así como elegir alimentos con bajo índice glucémico.

Asimismo, se ha destacado que el consumo de ciertas bebidas naturales puede contribuir al buen funcionamiento del hígado. Entre ellas se encuentran el agua de avena y canela, la infusión con cáscaras de limón, el té de jengibre y limón, la infusión de menta y el té de manzanilla, todos ellos con propiedades desintoxicantes y beneficiosas para la salud hepática.

Ante el preocupante aumento de casos de hígado graso, es fundamental que las personas tomen conciencia de la importancia de adoptar un estilo de vida saludable y acudan a controles médicos regulares para detectar y tratar esta enfermedad en etapas tempranas. La prevención y el cuidado adecuado son clave para preservar la salud hepática y evitar complicaciones a largo plazo.

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