Este martes 28 de mayo, la comunidad educativa argentina celebra el Día de la Maestra Jardinera y de los Jardines de Infantes, una fecha significativa que rinde homenaje a las personas que desempeñan un papel crucial en el inicio del camino educativo de cada niño. Este día conmemorativo está dedicado a Rosario Vera Peñaloza, una destacada educadora cuya vida y obra han dejado una marca indeleble en la historia de la educación en Argentina.
La elección del 28 de mayo para esta celebración no es casual. Rosario Vera Peñaloza falleció en esta fecha en 1950, y su legado perdura a través de los jardines de infantes que fundó y su labor incansable por mejorar la educación inicial. Nacida el 25 de diciembre de 1873 en Atiles, La Rioja, Vera Peñaloza se destacó desde joven por su dedicación a la enseñanza. A pesar de quedar huérfana a temprana edad, completó sus estudios primarios en San Juan y continuó su formación en Paraná, donde fue alumna de la pionera Sara Eccleston.
En 1898, Vera Peñaloza fundó el primer jardín de infantes en La Rioja, marcando el inicio de una serie de iniciativas similares en Buenos Aires, Córdoba y Paraná. Su trayectoria profesional incluye cargos destacados como vicedirectora de la Escuela Normal de La Rioja, directora de la Escuela Normal N° 1 de Buenos Aires e inspectora de escuelas municipales.
El 15 de septiembre de 1971, la fecha de su fallecimiento fue institucionalizada como el Día de la Maestra Jardinera y de los Jardines de Infantes, en reconocimiento a su inquebrantable compromiso con la educación. Cada año, este día se celebra en jardines de infantes de todo el país con actividades que resaltan la importancia de la educación inicial y la labor de quienes se dedican a esta etapa fundamental del aprendizaje.

