Cada 8 de junio se conmemora el Día Mundial de los Océanos, una fecha impulsada por las Naciones Unidas para concientizar sobre la importancia de los mares y océanos para la vida en la Tierra. Los océanos cubren más del 70% de la superficie del planeta, producen gran parte del oxígeno que respiramos, regulan el clima y constituyen una fuente esencial de alimentos y recursos para millones de personas.
Este año, la campaña internacional se desarrolla bajo el lema “Reimagina”, una invitación a repensar la relación de la humanidad con el océano y a asumir un rol más activo en su conservación. Desde la ONU destacan que los océanos forman parte de la vida cotidiana, ya que influyen directamente en el aire que respiramos, los alimentos que consumimos y el equilibrio climático global.
La jornada también pone el foco en las amenazas que enfrentan los ecosistemas marinos, entre ellas la contaminación por plásticos, la sobrepesca, el calentamiento global y la pérdida de biodiversidad. Organismos internacionales y especialistas advierten que la salud de los océanos es clave para enfrentar la crisis climática y garantizar el bienestar de las futuras generaciones.
En 2026, la conmemoración coincide además con la entrada en vigor del Tratado Global de los Océanos (BBNJ), considerado uno de los avances más importantes en la protección de la alta mar. El acuerdo establece nuevas herramientas para preservar la biodiversidad marina en aguas internacionales y refuerza el compromiso de la comunidad internacional con la conservación de uno de los recursos más valiosos del planeta

