El alineamiento del presidente Javier Milei con Israel y Estados Unidos, y su firme respaldo a la reciente ofensiva norteamericana contra tres instalaciones nucleares iraníes, ha generado una respuesta directa del régimen de los ayatolás. Un extenso informe presentado ante las Naciones Unidas por la misión iraní en Nueva York, titulado «El descarado ataque al derecho internacional por parte del régimen israelí contra la República Islámica de Irán», hace mención explícita al mandatario argentino. Este documento, circulado entre embajadas en Londres, se conoce a solo dos días de un nuevo aniversario del atentado a la AMIA.
El informe iraní subraya el apoyo de Argentina y otros países a lo que denomina «actos de agresión del régimen sionista contra Irán». Específicamente, el punto 94 del documento acusa al presidente Milei de haber respaldado las acciones militares israelíes contra Irán el 13 de junio de 2025 y de haber condenado los ataques defensivos iraníes, expresando su apoyo a las acciones militares previas de Israel. Esta mención directa resalta la creciente tensión diplomática entre ambos países, exacerbada por la postura argentina en el conflicto en Medio Oriente.
La administración de Milei ha reafirmado su compromiso incondicional con Israel, calificándolo como un «aliado estratégico» junto con Estados Unidos. En un acto reciente en Washington para recordar el 31° aniversario del atentado a la AMIA, el Presidente, a través de un mensaje leído por el embajador Alec Oxenford, reiteró el apoyo argentino a Israel en su «derecho a existir». Milei, quien suele vincular a Teherán con los atentados de la AMIA y la embajada de Israel en Argentina, ha llegado a calificar a Irán como «un enemigo de la Argentina» y ha elogiado a Israel por «salvar la cultura occidental».
La controversia también ha alcanzado al director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, quien fue objeto de acusaciones cruzadas en medio del conflicto. Líderes iraníes responsabilizaron a las declaraciones de Grossi sobre el programa nuclear iraní como un detonante de la ofensiva israelí, a la que se sumó Estados Unidos con bombardeos a las plantas de Natanz, Isfahán y Fordo. Esta situación subraya la complejidad de la política exterior argentina en un contexto de escalada de tensiones en Medio Oriente.

