El juez federal en lo civil y comercial Alejandro Patricio Maraniello, quien ordenó frenar la difusión de supuestos audios vinculados a Karina Milei, enfrenta nueve denuncias en el Consejo de la Magistratura, cinco de ellas por presunto acoso sexual. La notificación formal de los cargos se realizó la semana pasada y el magistrado tiene veinte días para presentar su descargo ante la Comisión de Disciplina.
Las acusaciones en su contra van desde abuso de poder hasta acoso laboral y sexual, según documentos remitidos por la Cámara Contencioso Administrativa y la Oficina de Bienestar. Una de las denunciantes relató que, a pocos días de ingresar al juzgado, fue presionada a mantener un encuentro fuera del horario laboral por temor a perder su empleo, donde habría sufrido tocamientos y besos no consentidos. Otra empleada denunció mensajes inapropiados, observaciones sobre su vestimenta y maltrato tras rechazar pedidos personales.
Ante la gravedad de los hechos, la Asociación de Empleados y Funcionarios del Poder Judicial solicitó en 2024 presencia policial en el tribunal para resguardar la integridad de los trabajadores. Desde entonces, se registraron más testimonios que describen situaciones de hostigamiento y vulnerabilidad, entre ellos el de una joven que declaró haber atravesado episodios de depresión y pensamientos suicidas producto del contexto laboral.
El proceso disciplinario continúa con la recolección de pruebas y testimonios. En paralelo, la jueza María Servini y el fiscal Carlos Stornelli investigan posibles delitos de acción pública, dado que Maraniello es funcionario judicial. Mientras tanto, su rol en el fallo que favoreció a Karina Milei tras la filtración de audios genera un fuerte contraste entre su función institucional y los graves cuestionamientos que enfrenta en el ámbito personal y laboral.

