La Confederación General del Trabajo (CGT) anunció un paro general de 36 horas que comenzará al mediodía del miércoles 9 de abril y se extenderá hasta la medianoche del jueves. La medida de fuerza, la tercera convocada contra la gestión de Javier Milei, incluirá una movilización de jubilados y afectará múltiples sectores clave de la economía y los servicios.
Entre los rubros alcanzados por la huelga se encuentran el transporte público, la educación, la salud, la administración pública, la industria, los bancos y los comercios. Los hospitales funcionarán con guardias mínimas, los vuelos estarán reducidos a un 45% de su capacidad operativa y se verá resentida la atención en escuelas, universidades, bancos y organismos estatales. Si bien algunos locales comerciales podrían abrir, la actividad será significativamente menor.
Uno de los focos de tensión se da en el sector del transporte. Aunque la Unión Tranviarios Automotor (UTA) manifestó su apoyo al paro, la organización estaría dispuesta a prestar servicio debido a la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno en el marco de las negociaciones paritarias. Desde la CGT, sin embargo, presionan para que el gremio desconozca esta resolución y se sume plenamente a la protesta nacional.
El alcance del paro también incluye a gremios clave como La Fraternidad, Unión Ferroviaria, Suteba, Ctera, la Bancaria, ATE, UPCN, UOM, Uocra, Camioneros, Faecys y ATSA, entre otros. Desde la central sindical advierten que la contundencia de la medida estará determinada en gran parte por el grado de paralización del transporte, mientras crece la tensión con el Gobierno por el rechazo a las políticas económicas y laborales impulsadas desde Casa Rosada.

