La Casa Rosada ha calificado el paro convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) como una medida «político-partidaria», buscando generar fastidio entre quienes no se adhieren a la protesta. Además, el gobierno ha enfocado su atención en Pablo Moyano, líder sindical y figura prominente en la protesta, a quien consideran un símbolo de la resistencia a las reformas propuestas.
En medio de este contexto, con cientos de gremios que expresan su inconformidad con la situación de Argentina, el presidente Javier Milei hizo un polémico posteo. «Yo no paro», dice la inscripción que levantó el mandatario en una fotografía editada que publicó en su cuenta de Instagram.
El gobierno, en su estrategia, ha señalado que el paro no afectará el programa económico y ha buscado enfrentar a trabajadores con trabajadores, exponiendo las posibles consecuencias de la medida. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, anunció que se descontará el día a los empleados estatales que participen en la protesta y reiteró la línea telefónica 134 para denunciar «extorsiones» sindicales.
Además, se ha destacado la presión que el paro podría ejercer sobre los senadores en medio de la discusión por la ley Bases, lo que preocupa al gobierno debido a la ajustada situación en el Congreso. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, ha buscado cerrar filas con los bloques aliados en la Cámara alta para asegurar el apoyo a las reformas propuestas.
Por su parte, entidades empresariales se sumaron al rechazo al paro, calificándolo de «injustificado» e «inoportuno» y defendiendo la gestión del gobierno. Se ha destacado la comparación con el gobierno anterior, donde no hubo protestas de esta magnitud durante el período presidencial.

