El juicio contra Claudio Contardi, empresario y exesposo de Julieta Prandi, se desarrolla en el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Campana, donde se lo acusa de abuso sexual con acceso carnal agravado, en un contexto de violencia intrafamiliar sostenida durante al menos tres años. En su declaración indagatoria, Contardi negó los hechos y afirmó que “todo fue consentido”, sosteniendo que Prandi miente por motivos económicos.
Durante la audiencia, ambos estuvieron separados por un biombo, a pedido de la víctima, para evitar el contacto visual. La defensa del imputado intentó frenar el juicio solicitando la nulidad de múltiples actos procesales, pero el pedido fue rechazado tras un cuarto intermedio.
La modelo y conductora habló durante casi dos horas y detalló los abusos físicos, sexuales y psicológicos que asegura haber sufrido. “Era un infierno”, declaró. “Me daba todo lo mismo, si me mataba me hacía un favor”, agregó al describir su estado emocional durante esos años.
Según su testimonio, Contardi ejercía un control absoluto sobre su vida: la seguía, la incomunicaba, le imponía cambios de número de celular y hasta le impedía manejar. En su relato judicial, Prandi recordó frases amenazantes como “No vas a cumplir más años” y “Si fueses hombre no tendrías los huesos sanos”.
“Sentía que me iba a matar si no tenía relaciones”, afirmó, y describió también ataques mientras dormía. La pericia psicológica oficial confirmó la veracidad de su relato, concluyendo que “presenta indicadores compatibles con victimización sexual y violencia familiar”.

