Ya con exactitud se dio a conocer que se trataría de la bacteria Legionella; Pneumophila, que presenta fundamentalmente dos formas clínicas totalmente diferenciadas: por un lado, la infección pulmonar o “enfermedad de legionario”, que se caracteriza por generar una neumonía con fiebre alta; por otro lado, la forma conocida como “fiebre de Pontiac”, que se manifiesta como un síndrome febril agudo.
¿QUÉ ES, CÓMO SE PROPAGA Y QUIÉNES TIENEN RIESGO?
Puede contagiarse por vía aérea, mediante la inhalación de aerosoles contaminados con la bacteria. La infección también puede producirse por aspiración de agua o hielo contaminados, sobre todo en pacientes hospitalizados vulnerables, o por exposición del recién nacido durante los partos en el agua. No hay transmisión directa de persona a persona, señalan en la web de la Organización Mundial de la Salud.
Las bacterias Legionella se encuentran naturalmente en los ambientes de agua dulce, como lagos y arroyos. Estas bacterias pueden convertirse en una preocupación de salud cuando se multiplican y propagan en los sistemas de agua artificiales de los edificios, como:
- Cabezales de ducha y grifos de lavamanos
- Torres de enfriamiento (estructuras que contienen agua y un ventilador como parte del sistema centralizado de enfriamiento del aire en edificios o procesos industriales)
- Bañeras de hidromasaje
- Fuentes y accesorios decorativos con agua
- Tanques de agua caliente y calentadores de agua
- Sistemas de tuberías complejos y de gran dimensión
Los sistemas de aire acondicionado de los automóviles y de las casas no usan agua para enfriar el aire; por lo tanto, no presentan un riesgo de multiplicación de bacterias Legionella.
Los que más riesgo pueden ser las personas de 50 años, las que padecen de Cáncer, personas subyacentes con diabetes y problemas de insuficiencia hepática .

