Jujuy se presenta este invierno con su propuesta de “magia pura”, una combinación de experiencias culturales y turísticas que invitan a redescubrir sus paisajes con una mirada sensorial. En un contexto donde el turismo busca más que destinos y se enfoca en vivencias, la provincia ofrece cinco lugares únicos, ideales para quienes deseen vivir el invierno de forma distinta.
Entre los imperdibles se encuentran las Salinas Grandes, el cuarto salar más grande de Sudamérica, donde además de recorrer el “mar de sal”, los visitantes pueden alojarse en glampings y disfrutar del cielo estrellado. Otro sitio icónico es el Cerro de los Siete Colores, en Purmamarca, una formación montañosa que combina naturaleza, cultura ancestral y música autóctona. También sobresalen las Lagunas de Yala, ideales para el trekking y la contemplación de flora y fauna; las Termas de Jordán, en plena selva de montaña; y Cusi Cusi, con sus paisajes lunares en la Puna jujeña.
Además de estos cinco destinos, Jujuy propone experiencias únicas en el país, como el recorrido en el Tren Solar de la Quebrada, la Ruta del Vino con identidad de altura, y propuestas románticas que convierten a la provincia en un verdadero destino de bodas. A través de rituales ancestrales y un enfoque sustentable, los turistas pueden vivir momentos únicos en escenarios naturales y cargados de simbolismo.
El Ministerio de Cultura y Turismo destacó que esta propuesta abarca las cuatro regiones de la provincia y se extiende durante todo el año, con una variedad climática, patrimonial y espiritual. Jujuy reafirma su lugar como un destino de experiencias que trascienden la temporada invernal, consolidándose como uno de los favoritos del norte argentino.

