En un reciente cambio impulsado por el Gobierno, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) decidió ampliar la lista de medicamentos que pueden ser adquiridos sin receta médica, afectando así la cobertura de estos productos por parte de obras sociales y prepagas. Esta medida se enmarca en una estrategia iniciada en marzo para flexibilizar el acceso a ciertos fármacos, con el objetivo de facilitar su disponibilidad al público general.
Entre los compuestos que pasaron a la venta libre se encuentran cinco cremas y emulsiones farmacológicas. Este cambio, que entró en vigencia el 15 de agosto, incluye cremas con retinol y retinaldehido (vitamina A palmitato), así como una pomada tradicionalmente utilizada en el Plan Materno Infantil (PMI). A pesar de que algunas versiones de estos productos ya estaban disponibles sin receta, la novedad radica en que ahora todas sus presentaciones dejarán de contar con el descuento del 40% ofrecido por obras sociales y prepagas.
Además, la ANMAT decidió mantener la venta bajo receta médica de dos compuestos que habían solicitado pasar a la venta libre: el Platsul A y el Macril, populares más por sus nombres comerciales que por sus componentes farmacológicos.
Este cambio ha generado preocupación entre los usuarios, especialmente en aquellos que utilizaban productos incluidos en el PMI, como la pomada Hipoglós, que dejará de estar cubierta al 100% en el marco del plan “1.000 días”. Esta pomada era esencial para muchas familias con bebés, ya que se encontraba cubierta hasta los tres años de edad.
La resolución también afecta a un antiviral a base de aciclovir, utilizado para tratar el herpes labial y genital, y a un antimicótico llamado amorolfina, que se utiliza para tratar hongos en las uñas. Ambos productos dejarán de ser comercializados bajo prescripción médica.
El paso de estos medicamentos a la venta libre podría tener un impacto en sus precios, aunque la ANMAT sostiene que la mayor demanda generada por la venta libre podría compensar la pérdida del descuento. Sin embargo, este cambio también podría generar un aumento en la automedicación y el sobreuso de estos productos, lo que históricamente ha sido un motivo de preocupación para la ANMAT.

