El presidente Javier Milei aclaró sus declaraciones recientes sobre las universidades públicas, luego de haber dicho que solo los hijos de familias ricas podían asistir a ellas. En una entrevista, afirmó que la universidad seguirá siendo pública y no arancelada, aunque reiteró que su financiación proviene de todos los argentinos, incluidos aquellos que no asisten a la universidad. Además, propuso auditar los fondos de las universidades para asegurar un uso transparente de los recursos.
Milei también mencionó que, aunque vetó la ley que regulaba los salarios docentes por falta de fondos específicos, está dispuesto a trabajar en una nueva propuesta que detalle de dónde se obtendría el financiamiento necesario. Subrayó que los docentes no están bien pagados y que es un problema histórico que el gobierno está dispuesto a solucionar, siempre que no implique aumentar impuestos o generar nueva deuda.
El presidente continuó su crítica a la administración de los fondos universitarios, insistiendo en que aquellos que se oponen a la auditoría podrían estar ocultando malos manejos. Esta postura ha generado tensiones en el ámbito universitario, donde tanto estudiantes como profesores han expresado su rechazo a las políticas del gobierno, organizando protestas en todo el país.
En este contexto, más de un centenar de universidades han iniciado tomas y asambleas para exigir mayor financiamiento y mejores salarios para los docentes. En Jujuy, específicamente, se está impulsando una toma sin suspensión de actividades en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, y una toma en el Rectorado de la UNJU.

