El presidente Javier Milei encabezará este lunes las actividades oficiales por el 25 de Mayo en un contexto político marcado por disputas internas dentro de La Libertad Avanza y crecientes movimientos de cara a las elecciones presidenciales de 2027. La ceremonia central será el tradicional Tedeum en la Catedral Metropolitana, donde el mandatario estará acompañado principalmente por dirigentes de su círculo más cercano.
La ausencia más resonante será la de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien no fue incluida entre los invitados al acto religioso. El distanciamiento entre ambos dirigentes lleva meses y quedó nuevamente expuesto con esta decisión, atribuida al entorno de Karina Milei, responsable de la organización de la jornada. Desde el sector de Villarruel dejaron trascender su malestar por haber quedado afuera de una celebración con fuerte vínculo institucional y religioso.
Dentro del oficialismo, el protagonismo recaerá sobre los dirigentes alineados con Karina Milei. Entre los asistentes confirmados aparecen el jefe de Gabinete Manuel Adorni, el titular de Diputados Martín Menem y referentes bonaerenses del espacio libertario. En cambio, el asesor presidencial Santiago Caputo y su entorno mantendrán bajo perfil y evitarán participar de las actividades oficiales.
La agenda comenzará con el izado de la bandera en Plaza de Mayo, donde Milei volverá a compartir escena con el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri. El vínculo entre ambos había atravesado momentos de tensión, aunque recientemente mostraron señales de acercamiento tras acuerdos entre Nación y Ciudad. También persiste la expectativa sobre una eventual presencia del gobernador bonaerense Axel Kicillof, uno de los nombres que más suena en la oposición para competir en el futuro escenario presidencial.
Tras las actividades protocolares, el Presidente regresará a la Casa Rosada para encabezar una reunión de Gabinete enfocada en ordenar el frente interno y avanzar en la estrategia legislativa del oficialismo. Mientras tanto, las diferencias dentro del espacio libertario siguen creciendo y se trasladan incluso a las redes sociales, donde dirigentes y militantes de distintos sectores mantienen fuertes cruces públicos.

