El Gobierno anunció modificaciones sustanciales en el impuesto interno a la venta de autos, conocido como «impuesto al lujo». Publicadas en el Boletín Oficial, las alteraciones incluyen nuevos mínimos imponibles para ambas escalas, pero las alicuotas permanecen inalteradas.
Este ajuste era ampliamente anticipado por el sector automotor, que había detenido la publicación de nuevas listas de precios en previsión de estos cambios. Durante las últimas semanas, solo se realizaron operaciones con pickups y vehículos comerciales, no afectados por este impuesto, resultando en una caída del 38% en los patentamientos de enero.
El impuesto, creado hace una década para «proteger la industria nacional,» causó distorsiones de precios y reducción en la oferta, especialmente para modelos importados. La falta de actualización de los mínimos imponibles generó situaciones como la igualación de precios en un modelo para evitar el gravamen.
Las nuevas escalas aumentan significativamente los mínimos imponibles: la primera escala inicia en 28 millones de pesos y la segunda en 61 millones. A pesar de esto, las alicuotas permanecen en un 20% y 35%, respectivamente, con impactos finales del 25% y 53% en el precio de venta.
Aunque se espera que la reducción en los mínimos imponibles disminuya el impacto del impuesto, la industria advierte que no necesariamente conducirá a la baja de precios. Factores como la devaluación y la falta de actualización de precios en las gamas bajas podrían limitar la reducción de costos para ciertos modelos.

